¿La Realidad Virtual es el futuro del cine?

28 julio 2016

Por Nora Blanco

Hace unos cuantos meses Google lanzó el canal de video 360 que permite ver short films inmersos en realidad virtual.

Algunos pronostican que ese es el futuro del cine. Sin embargo, si bien el atractivo de experimentar una nueva tecnología es siempre un buen gancho, no creo que las películas en VR (Virtual Reality) sean tan claramente superadoras del cine como lo conocemos hoy.

Hace un par de meses experimenté la muestra de Samsung Gear VR en SXSW. Sentada en una silla mecánica, igual a la de la montaña rusa pero equipada con auriculares de alta fidelidad y los lentes Samsung en cuestión, sentí por primera vez la experiencia de realidad virtual de la era Oculus Rift.

Durante los primeros segundos del paseo la cercanía temporal con mi experiencia de la habitación, las personas que tenía sentadas a mi lado, y la voz de guía que nos daba las indicaciones eran demasiado reales. Pero en cuestión de segundos todo ese mundo exterior se fue disolviendo hasta desaparecer por completo. En pocos instantes me sentí totalmente involucrada en una paseo en montaña rusa. Sentí el vértigo, la aceleración, y hasta grité en una de las caídas más pronunciadas. Lo raro, fue no poder ver mi propio cuerpo. Por ejemplo, en la experiencia, no había ningún registro de mis pies, que debían estar ahí abajo, colgando de la silla a metros de altura. La experiencia tampoco dio cuenta del cuerpo de mi compañero de asiento. Cuando miraba hacia su lado, donde segundos antes se había sentado, sólo veía un gran vacío. El viaje duró apenas un par de minutos, pero la experiencia fue muy real. Bajé mareada y cansada, además de preocupada por mis objetos personales dejados en una mochila al frente de mi asiento.

Podría ser esto el futuro de cine?

En primer lugar, el hecho de tener que moverse; el tener que mover el cuello, al menos, para cambiar la orientación del punto de vista en el que nos enfocamos no es cómodo ni fácil de sostener durante una hora o más. Estamos acostumbrados a la comodidad, a tirarnos en el sillón y no movernos, a sentarnos en las butacas del cine cada vez más cómodas, y sin mayor esfuerzo que el de llevar la mano de la bolsa de pochoclo a la boca mientras disfrutamos de la historia.

La posibilidad de enfocarnos en diferentes puntos de vista nos da a los espectadores, en apariencia, una libertad mayor sobre la narración; pero acaso no atenta eso con la narrativa lineal, tal cual la experimentamos desde los griegos? Cómo nos llevaría el director hacia el desenlace de un thriller sin controlar detalladamente cada pista sembrada en la historia, al ritmo preciso, en el momento justo?

Tal vez, este formato sea apropiado para películas de acción, donde las persecuciones de autos, explosiones, y la acción que se desenvuelve a velocidades extremas no requieren de la precisión de ciertos detalles, gestos, palabras o miradas, ingredientes fundamentales de los dramas, thrillers, comedias y tantos otros géneros.

Será este el fin del cine romántico, los dramas ganadores de premios Oscar, las comedias inteligentes, y nos quedaremos viendo un millón de versiones de The Fast and the Furious? Me resisto a creerlo.

Los cortos de Google fueron hechos para verse con lentes de realidad virtual, pero están disponibles en Youtube si tienen ganas de darse una idea aproximada de cómo se vive esta nueva forma de entretenimiento.

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